Puede que nunca te hayas planteado contratar un Seguro de Accidentes pero, especialmente si eres autónomo o no dispones de un sueldo fijo, un accidente inesperado puede acabar por un tiempo con tus ingresos, con todo lo que eso supone.

Imagínate que estás en la ducha, te resbalas y sufres una lesión que te impide realizar tu trabajo o implica que precises modificar tu rutina de desplazamientos diarios. Ya te hablamos del Seguro de Indemnización por Incapacidad Laboral Temporal y en este artículo queremos informarte acerca de todas las ventajas que un Seguro de Accidentes puede tener para ti.

El Seguro de Accidentes puede ser el mejor modo de protegerte ante un inesperado accidente, y no únicamente a ti, sino también a tu familia, ya que los gastos que un inconveniente de este tipo puede ocasionar pueden repercutir en tus seres más queridos.

Estamos expuestos a numerosos tipos de accidentes, tanto durante los desplazamientos que diariamente nos vemos obligados a hacer, durante la práctica de deportes, incluso en el transcurso de las labores domésticas que realizamos de forma rutinaria. Es por ello que la protección de un Seguro de Accidentes puede ser una de las mejores vías para prevenir posibles problemas que repercutan en nuestro bienestar.

Las estadísticas hablan y afirman que los accidentes más frecuentes son los que se producen en el ámbito doméstico, con un 54% de incidencia, seguidos de los accidentes relacionados con el transporte y los desplazamientos (13%) y de actividades deportivas con una incidencia de un 9%.

autónomo-enfermo-seguro-baja-laboral Ser autónomo tiene muchas ventajas, pero también tiene un gran inconveniente: si el autónomo enferma, raras veces puede permitirse tomarse unos días de descanso. Es por ello que al autónomo le conviene disponer de un Seguro de incapacidad laboral transitoria (ILT), con el cual, por cierto, trabajamos en Tres Mares Correduría de Seguros, consúltanos sin compromiso.

Las obligaciones son ineludibles, sobre todo, para un autónomo; pero hay situaciones en las que debemos ser conscientes de que necesitamos un respiro o un tiempo de recuperación, ya sea por enfermedad o por accidente. Es cierto que el autónomo es el alma de su empresa y que, aunque deje a alguien al mando, a él será a quien buscarán proveedores, clientes… y quien realmente conoce en profundidad los engranajes de su negocio. Pero, por muy importantes que seamos, no quiere decir que seamos de hierro ni inmunes a enfermedades o accidentes. En caso de que se nos presente alguna de estas situaciones y debamos dar un parón a nuestra fuente de ingresos, lo mejor es que tengamos contratado un seguro de incapacidad laboral transitoria (ILT) para compensar la disminución de nuestros ingresos.

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